Uno de los medios para llegar a otros niveles de conciencia, es la meditación; esta última, es una de las experiencias más fascinantes que pueda experimentar un ser humano, encontrándonos con lo más íntimo de nuestro yo interior. Un lugar, en donde la razón, el intelecto, el tiempo y espacio no tienen sentido; en donde el pasado, presente y futuro son lo mismo, fusionándose en un todo. Un estado en el cual reina una paz absoluta y divina. En este nivel, los Pensamientos son rescatados de las esclavizaste cadenas de la conciencia, y transportados dentro de extrañas formas esféricas, desplazándose lenta y libremente en espacios vacíos, directo a los dominios de la supe conciencia, y sumergidos en los abismos más profundos de la mente; al igual que astros vagando errantes y sin rumbo fijo, por el inmenso cosmos, hacia el infinito.
Colaboración de El ultimo filósofo
Chile
